Pedro: Ester, ¿cuándo llegaste? (abrazándola)
Ester. Ayer, aproveché que mi marido está de viaje y quise pasar a darles una sorpresa.
Llamé a la publicidad de Londres y me enteré que llevas viviendo en Argentina mucho tiempo.
Pedro: realmente nos diste una sorpresa
Zaira: no te esperábamos
Pedro: Zai (retándola)
Paula: amor, mejor los dejo solos
Pedro: no. por qué?, te acordas de Paula mi mujer?
Ester: claro que sí, hola Paula tanto tiempo que no nos vemos, la última vez que nos vimos fue no me acuerdo mucho.
Zaira: porque no le conviene (susurrando).
Paula: yo me acuerdo cuando fue, el momento y el lugar, pero no vamos hablar de eso ahora.
Pedro: ¿así que te casaste?
Ester: si hace dos años, mañana van a conocer a mi marido.
Zaira: si no es que huyo antes.
Ester: jajajaja siempre tan graciosa Zai, ¿cómo andas tanto tiempo?
Zaira: mejor hasta que volviste,
Pedro: justo nos estábamos por ir con Pau al shopping hacer unas compras para el cuarto de nuestro bebe.
Ester: ¿otra vez embarazada?
Paula: si y de Pedro también.
Pedro: ¿cómo sabías que Paula ya había estado embarazada?
Ester: vos me lo contaste (nerviosa)
Pedro: no puede ser, porque la última vez que te vi fue el día de mi boda, y después solo hablamos por teléfono y nunca hablamos sobre el tema.
Zaira: alguien está en problemas.
Ester: no te acordaras.
Pedro: no importa, ahora te dejo que tengo que salir con mi esposa,
Ester: está bien:
Pedro: te esperamos para cenar, pedile a mi secretaria la dirección de nuestra casa,
Vamos Amor (tomándola de la mano y saliendo)
Ester: Ok. Los veo a la noche.
Zaira: estas en mi lista negra, vamos que te acompaño a la salida.
Cuenta Paula: no lo podía creer esa mujer, que tanto daño nos había hecho volvía a nuestras vidas.
Pero esta vez no se la iba a llevar de arriba, la iba a desenmascarar como sea.
Fue en ese momento mientras recorríamos el shopping para elegir los muebles para el cuarto de nuestro bebe que Pedro me hablo..
Pedro: ¿amor estas bien?
Paula: si, ¡por?
Pedro: te noto ida. Como distraída,
Paula: será que hace un poco de calor, porque mejor no vamos a tomar algo.
Pedro: Pau, ¿estás bien?, ¿la panza está bien? (preocupado)
Paula: si amor, quédate tranquilo, vamos a comer algo mejor
Pedro: ok, pero si te sentís mal, te llevo al médico,
Paula: no hace falta, quédate tranquilo.
Mientras tanto Zaira había llegado a su casa y al entrar los vio a Luz y Hernán. Durmiendo abrazados en el sillón,
Lo que la lleno de ternura y sin despertarlos los tapo y se dirigió a la cocina a tomar algo para quitarse la bronca de haber visto a Ester.
Luego se dirigió a su habitación, tomo algo de ropa y se dirigió a pegarse una ducha para despejarse.
Mientras lo hacía pensaba en lo que pasaría cuando su primo supiera que la causante de todos sus problemas había vuelto.
Se moría por contarle la verdad de todo lo sucedido, para que sepa que Paula era inocente de haberse ido.
Pero prefería que él solo se enterara y descubriera a Ester.
Para luego sacarla de su vida para siempre.
Fue cuando sintió unos manos alrededor de su cintura y unos besos en el cuello...
Zaira: hola mi amor (dándose vuelta)
Hernán: hola preciosa, no te sentí llegar (besándola)
Zaira: es que estaban tan lindos dormidos que no los quise molestar.
Hernán: acabo de dejar a la enana en su cama con su osito, así que tenemos tiempo para nosotros un ratito.
Zaira: genial me va venir muy bien despejarme después de la visita indeseable de hoy
Hernán: entonces déjame que te relaje (besándola con pasión).
Fue cuando Hernán empujo a Zaira contra los azulejos, mientras que con una mano le sostenía las muñecas por encima de la cabeza.
Y con la Otra colocaba una de sus piernas alrededor de su cintura y entraba en ella de un solo golpe.
Estuvieron un rato largo haciendo el amor bajo la ducha, hasta que sus cuerpos no pudieron más y decidieron ir a comer algo.
Cuenta Pedro: aunque Paula no me lo dijera, sabía que estaba rara desde la llegada de Ester.
Lo peor era que no sabía el motivo de su malestar ya que la última vez que la vimos fue el día de nuestra boda.
Por eso tenía que saber cómo sea lo que estaba pasando, y llegar hasta las últimas consecuencias.
Y averiguar sin la ayuda de nadie el secreto que tanto guardaban.
Solo esperaba que no tuviera nada que ver con la huida de Pau hace años de Londres.
Mientras tanto Zaira y Hernán se encontraban mirando una película...
Hernán: ¿qué paso que llegaste enojada?
Zaira: volvió Ester la que era amiga de Pedro y por la que Pau se fue de Londres.
Hernán: ¿y para que volvió esa mujer?
Zaira: seguro para hacer daño, pero no se lo va llevar de arriba, esta vez quiero que caiga sola y mi primo la descubra.
Hernán: creo que hay que estar preparados por cualquier cosa.
Zaira: ella que se prepare, porque esta vez no sabe la que le espera.
Hernán: amor por favor no te metas en esto.
Zaira: no pasa nada, ah otra cosa parece que se casó y mañana llega su marido de visita.
Hernán: ¿se casó?
Zaira: sí. ya quiero conocer a ese pobre hombre para darle el pésame por aguantar esa bruja.
Hernán: jajajajaja, sos una loca mi amor.
Zaira: y así me amas
Hernán: mucho te amo (besándola).
Un rato más tarde Hernán le paso a su supervisor los datos de Ester y también pidió que averiguaran con quien estaba casada.
Recién para el día siguiente tendría toda la información necesaria,
Por la noche en la casa de PyP....
Cuenta Paula: no podía creerlo, esa mujer iba a venir a cenar a nuestra casa.
La sola idea de pensarlo me ponía enferma.
Gracias a ella Pedro no pudo ver nacer a Ámbar y ahora volvía a nuestras vidas para seguir haciéndonos daño
Pero esta vez no se lo iba a permitir, iba a defender a mi familia con uñas y dientes si es necesario.
Un rato más tarde se encontraba cenando con todos nosotros, mientras que contaba sobre sus viajes.
Elizabeth: ¿y a que debemos tu visita querida?
Ester: a nada estaba en Buenos Aires y quise venir a saludar.
Zaira: no te hubieras molestado.
Ester: Zai querida. Vos siempre tan graciosa.
Zaira: te estoy hablando en serio.
Pedro: zai, bueno!
Ester: ¿y para cuando tienen fecha de Parto?
Paula: fines de Septiembre, principios de Octubre.
Ester: que bueno, ojalá este acá para el nacimiento
Paula: no hace falta, solo Pedro va estar presente.
Ester: claro, eso no queda duda,
Paula: como veras no te esperábamos, te fuiste hace mucho y nadie te extraño
Pedro: ¡Pau basta!
Elizabeth: deja hijo, si ella esta así tendrá sus motivos.
Ester: no se hagan problema seguro esta así por las hormonas del embarazo, a muchas mujeres le pasa.
Paula: solo digo lo que siento y pienso.
Zaira: te banco amiga.
Hernán: zai no te metas.
Ester: por lo que veo te volviste a casar.
Zaira: si y no te maginas lo felices que somos con nuestra hija.
Ester: es obvio después de todo lo que pasaste con Carlos.
Pedro: no es necesario nombrarlo en esta casa.
Ester: lástima que no se supo más nada de él.
Elizabeth: ni queremos saberlo. Ese hombre es el diablo, mejor que no vuelva más.
Pedro: bueno hablemos de otra cosa,
Elizabeth: voy a preparar café para todos así hablamos más tranquilos,
Paula: voy ayudarla a traer todo.
Elizabeth: no hace falta corazón, quédate sentada que necesitas descansar en tu estado.
Paula: no hace falta yo estoy bien.
Pedro: ¿cuándo nos podes presentar a tu marido Ester?
Ester: mañana mismo lo van a conocer a mi amorcito.
Pedro: genial, pueden venir mañana a la publicidad después de una reunión que tenemos con Hernán.
Y después de ahí nos vamos todos a Almorzar.
Ester: me parece perfecto.
Cuenta Pedro: Un rato más tarde en nuestra habitación....
Pedro: podemos hablar ahora, (acostándome a su lado).
Paula: ¿de qué queres hablar?
Pedro: de lo que paso en la cena de hoy
Paula: no hay nada de qué hablar.
Pedro: sí que lo hay.
Paula: porque mejor no dormimos y dejamos todo ahí.
Pedro: porque mejor no me contas porque vos y mi prima trataron así a Ester.
Paula: nunca la bancamos y aparte tenemos nuestros motivos.
Pedro: esa no es ninguna respuesta.
Paula: es la que te voy a dar, no pidas más.
Pedro: está bien no me digas nada, yo solo voy averiguar lo que tanto ocultan,
Paula: perfecto, ya que tanto queres saber, empeza a buscar las respuestas a todas tus incógnitas.
Pedro: está bien, mañana la seguimos.
Al otro día mientras Zaira se duchaba Hernán, decidido llamar a Sandoval, para que le dijera lo que había averiguado de Ester.
Comunicación telefónica
Hernán: buen día Sandoval, ¿que pudo averiguar?
Sandoval: que está casada, que es peligrosa y que su marido es más peligroso que ella.
Hernán: pudo conseguir una foto o el nombre de ese tipo.
Sandoval: todavía no, en cuanto tenga todo te lo mando a tu celular.
Se vienen tiempos difíciles, hay que estar preparados para todo Hernán.
Hernán: voy a estar esperando al que sea. Y no le va ir nada bien.
Sandoval: por favor Hernán, estas encubierto no arruines todo.
Hernán: no va pasar nada se lo prometo, ahora lo dejo que tengo una reunión. (cortando)
Cuenta Paula: Después de desayunar en familia y dejar a Ámbar en el jardín.
Nos dirigimos con Pedro a la publicidad, donde Zaira y Hernán nos esperaban.
Luego de hablar de algunos temas nos dirigimos a la sala de reuniones, donde decidamos las próximas campañas que lanzaríamos antes de que termine el mes.
Una de las campañas consistía en embarazadas, y aunque no lo pueda creer, Pedro quería que participara de la misma.
Ya con todo terminado, la secretaria nos avisó que había llegado Ester.
Y mi humor se había ido al pozo más profundo.
Fue cuando ingreso a la sala saludando a todos como si nada pasara.
Ester: perdón por llegar tan temprano.
Zaira: podes volver el siglo que viene si queres.
Pedro: justo estábamos por salir almorzar, ¿tu marido va venir?
Ester: si en un rato, está buscando donde estacionar.
Zaira: o habrá huido sin rumbo.
Paula: jajajaja
Pedro: mientras esperamos voy a pedir que nos traigan café.
Un rato más tarde después de que nos trajeran el café, seguimos hablando.
Mientras tanto Hernán recibía en su celular el nombre y la foto del que era el marido de Ester y no lo podía creer.
Fue cuando la puerta corrediza de la sala de reuniones se abrió de lado a lado.
Ingresando la persona que menos esperaban ver ahí.
Xxx: ¡Hola familia!
PyPyZ: voooos! (gritaron al mismo tiempo)
Mientras que Hernán ponía la mano por detrás para buscar su arma, ya lista para disparar si era necesario.
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