Cuenta Pedro: al otro día después de desayunar y darle su mamadera a Balta y cambiarlo, junto con la ayuda de Gastón y Hernán hicimos el desayuno.
Solo faltaban unas horas para la boda con mi amor, así que decidimos ir a pasar el día a un hotel en Puerto madero.
Donde se podían realizar diferentes actividades y hasta almorzar.
Ya con todo listo nos subimos al auto y emprendimos camino.
Al llegar nos asignaron una habitación a cada uno, y si queríamos contratar el servicio de una niñera para Balta.
Lo cual agradecí, pero igual aclaré, que no era necesario, ya que yo solo podía encargarme de mi hijo.
Solo iban a ser unas horas nada más las que nos quedáramos, ya que tendría que volver a la casa para prepararme para la iglesia.
Y estaba muy ansioso porque llegara ese momento.
Cuenta Paula: al otro día después de un desayuno abundante con las chicas decidimos ir a pasar un día de peluquería y spa a un hotel de Puerto Madero.
Donde había diferentes actividades para que realizaran las nenas y estuvieran entretenidas.
Hasta la tarde donde nos tendríamos que ir ya que hoy era el día que me unía para siempre al amor de mi vida.
Cuando llegamos nos asignaron una habitación para pasar el día.
Mientras que nos asignaban los turnos para la hora de masaje y peluquería.
Flor: ¿y si pedimos un almuerzo en la habitación hasta que nos llamen?
Paula: me prendo, ahí llamo y pido algo.
Zaira: a mi pedime una ensalada de las que me gustan a mi
Paula: ok y para las nenas pido un menú infantil.
Zaira: hoy te casas Pocha (abrazándome)
Paula: no puedo estar más feliz.
Amo que sean mis damas de honor.
Flor: nosotras también, vas a ser la mujer más linda de toda la fiesta.
Paula: amo que estén compartiendo este momento conmigo, son las mejores amigas que nunca nadie pudo tener.
Flor: nosotras te queremos un montón, y estamos muy felices por todo lo que te está pasando.
Zaira: estamos muy felices por vos y Pepe, y amo que te cases con mi primo, sos la mujer ideal para él y amo que seas mi amiga.
Paula: ay basta que van hacer llorar, solo les digo que las amo y gracias.
Cuenta Pedro: un rato más tarde estuvimos jugando un partido de play en una de las salas que había en el hotel.
Hasta que Hernán nos invitó a su habitación para almorzar y ver un partido que estaban dando de la Champion.
Fue cuando Baltazar se puso a llorar muy fuerte, mientras trataba de calmarlo.
Pedro: ¿qué paso campeón?
Gastón: ¿habrá que cambiarlo?
Pedro: no creo porque lo cambie hace un rato y de comer también le di
Hernán: ¿le dolerá algo?
Pedro: espero que no y que solo sea sueño, porque Paula me mata si le pasa algo.
Gastón: para mi extraña a su gemela.
Pedro: ¿qué hago ahora?
Hernán: anda a pasearlo en el cochecito por todo el hotel seguro se calma.
Pedro: ahora vengo (saliendo con el cochecito)
Cuenta Paula: un rato más tarde disfrutábamos de unas horas de Spa.
Solo faltaba el servicio de peluquería.
Hasta que en un momento Olí empezó a llorar un montón.
En un momento pensé que tenía hambre y me dispuse a darle el pecho.
Hasta revise su pañal que estaba limpio.
Hasta que Zaira me dijo algo que no había pensado...
Zaira: seguro extraña a su gemelo.
Paula: ¿qué hago ahora?
Flor: proba pasearla por el hotel, seguro se cansa y se calma.
Paula: tienen razón, ahora vengo (saliendo con el cochecito)
Mientras iba caminando con el cochecito le cantaba a Olí para tratar de calmarla.
Lo cual no tenía ningún éxito, hasta me detenía hablar con la gente que me paraba para felicitarme por la hermosa hija que tenía.
Fue cuando decidí ir para el lado de las piletas, donde seguro Olí se calmaría.
Al llegar vi que no había mucha gente y mientras me acercaba vi que había libre una mesa con sombrilla cerca de la pileta
Dirigiéndome directamente hasta allí.
Hasta que me choque con alguien.
Paula: ¡perdón!
Hasta que vi de quien se trataba...
Cuenta Pedro: después de estar paseando a Balta por todo el hotel no lograba que se calmara.
Hasta que se me ocurrió ir para el sector de las piletas.
Mientras me iba acercando vi que había una mesa libre en el sector de las piletas.
Y me dirigí hasta allí.
Hasta que me choque con alguien que también venia con un cochecito.
Xxx: ¡perdón!
Fue cuando me di cuenta que se trataba del amor de mi vida y la miré a los ojos sonriendo.
Para después besarla con mucho amor.
Paula: ¿mi amor que haces acá?
Pedro: ¿vos mi amor que haces acá?
Paula: vine a pasar el día con las chicas y ahora justo salí para calmar a Olí que no paraba de llorar.
Pedro: yo también vine a pasar el día con los chicos y ahora estaba tratando de calamar a Balta.
Paula: ¿se callaron?
Pedro: así parece
Mientras me asomaba y los veía a Olí y Balta tomados de la mano.
Paula: parece que se extrañaban, ¿y ahora que hacemos?
Pedro: se me ocurren muchas cosas que no puedo decirte delante de ellos.
Paula: jajajaja no seas desubicado nene.
Ahora que se calmaron no podemos separarlos y tampoco podemos estar juntos hasta que nos veamos en la iglesia.
Pedro: ¿porque no? Es solo un rato mi amor, ayer dormí sin vos y te extrañé mucho.
Paula: yo también mi amor.
Se me ocurre algo, ¿y si los llevamos un rato a la guardería del hotel?
Pedro: me parece genial, vamos que te acompaño.
Cuenta Paula: un rato más tarde después de dejar a los gemelos en la guardería del hotel.
Nos encerramos con Pedro en una habitación, donde nos amamos de la mejor manera.
LEAN EL SIGUIENTE...
No hay comentarios:
Publicar un comentario