sábado, 21 de septiembre de 2019

Capitulo 77 ♥

Cuenta Paula: hoy cumplía ocho meses y medio de embarazo y Pedro estaba cada vez más ansioso con la llegada de los bebes que nacerían pronto.


Sumado a mi panzota que estaba a punto de explotar en cualquier momento


Y no solo eso, Pedro no me dejaba hacer casi nada y lo tenía todo el tiempo encima y entre mi mamá y Doña Elizabeth lo apoyaban en todo.


Ya que ellas venían casi todos los días hacerme compañía mientras Pedro trabajaba.


Hoy nos habían invitado a cenar a lo de Zai y Nan.


Y mientras Pedro dormía una siesta junto a Ámbar en nuestra habitación, yo me preparaba una ensalada de frutas y hablaba por teléfono con zai.


Charla Telefónica...


Zaira: entonces ustedes traen el postre.


Paula: si y unos regalos para nuestra ahijada.


Zaira: me la consienten mucho


Paula: amamos hacerlo, ¿alguna novedad?


Zaira: nada. Por suerte ninguna visita indeseable.


Paula: no me gusta nada este silencio, pero mejor no nos preocupemos tanto.


Zaira: ¿y mi primo?


Paula: insoportable, desde que faltan pocos días para que nazcan los gemelos.


Zaira: igual ya sabemos lo que le pasa en las salas de parto.


Paula: se desmaya y lo tienen que terminar atendiendo a él. Jajajaa.


Zaira: me enteré por Nan que la bruja estuvo en la empresa el otro día y no la dejaron pasar.


Paula: no me conto nada Pepe.


Zaira: porque no le dio importancia, para mí no es porque sea mi primo.


Paula: ¿qué pasa?


Zaira: para mi sospecha que ella tuvo que ver con tu huida de Londres.


Paula: no creo, sino me hubiera dicho algo.


Zaira: no lo va hacer, seguro está esperando que pise el palito.


Paula: ¿vos crees?


Zaira: seguro, y más sabiendo que está casada con ese enfermo, no le tiene ninguna confianza.


Paula: ojalá sea así, porque esta vez la voy a enfrentar yo misma si es necesario.


Zaira: yo te ayudo, no sabes las ganas que tengo de arrancarle las mechas.


Paula: jajajaja.


Zaira: bueno, te dejo que tengo que salir un rato con Lucecita, nos vemos a la noche


Paula: un beso, nos vemos a la noche (cortando)


En ese momento miré mi ensalada de frutas y vi que le faltaba algo.


Y sin dudas era un poco de Mango el cual vi muy lindo, sobre una frutera.


Tome el más grande que había para empezar a cortarlo, pero cayó al piso.


Y ahí venia mi gran problema, al tener semejante panza me era muy imposible agacharme.


Y lo peor de todo tenía antojo de mango y no lo podía despertar a Pedro por eso.


Así que no lo pensé más y decidí agacharme para tomar mi comida que se había caído al suelo.


Pero como siempre mi panza me impedía doblarme del todo.


Fue en ese momento que estaba por alcanzar mi fruta y poder tenerla en mis manos.


Hasta que escuche un grito de Pedro...


Pedro: Paula, ¿se puede saber que estás haciendo?


Paula: tratando de alcanzar mi fruta que se me cayó, ¿no ves?


Pedro: ay mi amor, cuando pasa una cosa así me Tenes que llamar.


Ya sabes que no me gusta que hagas esfuerzos


Paula: si, pero estabas durmiendo y no te quería molestar.


Pedro: me llamas igual (agachándose y tomando mi fruta)


Paula: gracias mi amor


Pedro: ¿qué hacías?


Paula: una ensalada de frutas.


Pedro: que rico, te ayudo a preparar para los dos y le agregamos un poco de crema chantilly.


Paula: me encanta mi amor, gracias (besándolo).


Pedro: hace un rato Nan me mandó un mensaje diciendo que tenía que nacer unas cosas y después nos veíamos en su casa.


Paula: yo recién acabo de hablar con Zai y arregle que llevábamos el postre.


Pedro: ok. Pasamos por una panadería y lo compramos.


Paula: no hace falta, ya lo hice hace rato.


Ahora está en la heladera enfriándose.


Pedro: que bueno, ¿qué fue lo que hiciste de rico?


Paula: Leche asada, un postre que me encantaba de chica


Fue cuando vi que su rostro se volvía triste...


Paula: ¿qué pasa mi amor?, ¿hice algo mal?


Pedro: no mi amor


Paula: ¿entonces?


Pedro: la leche asada, era un postre que nos hacia mi tía Sara a mí y a Zai cuando éramos chicos.


Amábamos siempre comer de ese postre y después que se murió nunca más volvimos a probar ninguno igual.


Paula: ¿cómo era?


Pedro: hermosa. Así tan linda como Zai, después de que ella y mi tío murieron en el accidente jure que iba a cuidar y proteger a mi prima de todo.


Paula: y así lo hiciste mi amor, sos su hermano mayor.


Pedro: ella es mi pequeña, y siempre la voy a proteger, especialmente de su ex.


Paula: eso ya lo sé, entre vos y Nan se van a encargar siempre de eso y me gusta.


Pedro: a mí me gustas vos.


Paula: así hecha una vaca (riendo)


Pedro: estas hermosa, embarazada y todo Tenes un brillo en tu mirada que amo.


Paula: yo te amo más.


Pedro: estaba pensando que después de que nazcan los gemelos, no podemos ir los cinco de vacaciones.


Paula: me encanta la idea.


Pedro: entonces elijan el lugar así vamos.


Paula: Pepe, ¿te puedo preguntar algo?


Pedro: si


Paula: ¿porque no me dijiste que Ester estuvo en la publicidad y no la recibiste?


Pedro: seguro que mi prima fue la que te conto


Paula: si, pero por favor contame.


Pedro: no la recibí por el simple hecho que no quería verla, y porque al ser esposa de ese demente, no quiero que en la visita que haga venga acompañada de ese.


Por eso no la recibí nada más.


Paula: ah,


Pedro: ¿paso algo?


Paula: no nada.


Cuenta Pedro: no había dudas, que, aunque Paula no me lo dijera Ester tuvo que ver en su huida de Londres.


Y aunque Paula no me lo diga, yo algo sospechaba e iba a llegar a la verdad hasta las últimas consecuencias.


Mientras tanto en el Hotel donde estaban Ester y Carlos...


Ester: por tu culpa Pedro no me quiere recibir,


Carlos: ¿y yo que culpa tengo?, si ni a la calle puedo salir hace días después de que me dejo la cara así.


Ester: te lo Tenes bien merecido, solo vos sabiendo como es Pedro le decís que vas atacar a su esposa.


Carlos: le dije la verdad de lo que va pasar, no sé qué tanto le molesto (riendo)


Ester: de alguna forma tengo que ver a Pedro, algo se me va ocurrir


Carlos: anda a la Publicidad y listo.


Ester: fui y dio orden de que no me dejen pasar por si iba con vos.


Carlos: jajajaja, entra igual y mientras tanto yo me encargo de su mujer.


Hace tres años se me escapo del baño del aeropuerto de Londres, pero esta vez nadie la va salvar.


Ester: sin dudas, vas a firmar tu sentencia de muerte.


Carlos: no tanto, aparte todavía me falta encargarme de Zaira.


Ester: ¿y que pensas hacer con su novio?


Carlos: matarlo si se mete en mi camino.


Ester: pensa lo que vas hacer imbécil que no quiero ir presa, ya bastante tenemos con que ingresamos al país con nombres falsos para que no nos atrape la policía por culpa de tus negocios con la mafia.


Carlos: por nuestros negocios dirás, y por nuestros crímenes, acordate que matamos al viejo.


Ester: todo lo que quieras, pero acá el único que está metido en la prostitución de menores sos vos.


Carlos: por ahora nadie nos atrapo así que no nos hagamos problema.


Pedí una Pizza que muero de hambre.


Ester: últimamente no te soporto.


Cuenta Paula: por la noche nos encontrábamos cenando en lo de Zaira y Hernán.


Donde disfrutamos de una rica cena hecha por Zai. Entre charlas y risas.


Mientras estábamos hablando sentí una fuerte contracción, pero no quería decirle nada Pedro.


Ya que solo faltaban dos semanas para que nazcan nuestros bebes.


Decidí no darle importancia y seguir disfrutando de la charla y el postre.


Hasta que en un momento me levante para acompañar a Zai a la cocina.


Fue en ese momento que mientras me dirigía hasta la cocina paso lo inevitable.


Luz: madrina te hiciste pis.


Ámbar: si mami te hiciste pis.


Zaira: Pau acabas de romper bolsa.


Al sentir el escándalo Pepe y Nan se acercaron a la cocina.


Pedro: ¿qué pasa?


Paula: van a Nacer los bebes,


Pedro:…..

No hay comentarios:

Publicar un comentario